Inicio » Noticias » Florida debate eliminar impuestos a la propiedad: alivio para propietarios, alarma para ciudades y condados

Florida debate eliminar impuestos a la propiedad: alivio para propietarios, alarma para ciudades y condados

La Legislatura de Florida se prepara para uno de los debates fiscales más trascendentales de las últimas décadas: una posible reforma profunda —o incluso la eliminación— de los impuestos a la propiedad sobre viviendas con exención de homestead. Mientras los líderes republicanos de la Cámara avanzan con rapidez para llevar varias propuestas a votación popular en 2026, alcaldes, condados y distritos especiales advierten sobre un impacto presupuestario severo que podría afectar servicios esenciales como policía, bomberos y mantenimiento urbano.

¿Qué está proponiendo la Cámara de Representantes?

Cuando la Legislatura se reúna el 13 de enero, los legisladores de la Cámara tendrán siete resoluciones que buscan modificar la Constitución estatal para reducir —de forma significativa— los impuestos a la propiedad. La más ambiciosa plantea eliminar los impuestos locales (no escolares) sobre propiedades con homestead, que hoy benefician a unos 5.1 millones de propietarios en Florida.

Según el presidente de la Cámara, Daniel Perez, la idea es darle a los votantes un menú de opciones para que decidan cuáles aprobar en las elecciones generales de noviembre de 2026.

“Que los floridanos puedan elegir algunas, todas o ninguna de las propuestas”, sostuvo Perez.

El costo fiscal: hasta $18 mil millones al año

Las cifras han encendido las alarmas. De acuerdo con estimaciones oficiales, la propuesta más amplia podría reducir los ingresos municipales y de condados en hasta $18 mil millones anuales, de un total aproximado de $55 mil millones que hoy se recaudan por impuestos a la propiedad.

Para los gobiernos locales, esto supone un golpe directo a su principal fuente de financiamiento.

La postura del Senado: cautela y análisis

Desde el Senado, el tono es más prudente. El presidente del Senado, Ben Albritton, ha advertido que antes de derribar un sistema hay que entender por qué existe, especialmente en comunidades rurales donde no hay fuentes alternativas de ingresos.

El rol del gobernador Ron DeSantis

El gobernador Ron DeSantis impulsó inicialmente la idea de eliminar los impuestos a la propiedad, pero ahora critica que se presenten múltiples enmiendas, temiendo que la división del voto impida que alguna prospere.

“Poner más de una medida en la boleta es una forma de matar la reforma”, afirmó DeSantis.

Sin embargo, como gobernador saliente, no tiene poder de veto sobre enmiendas constitucionales una vez aprobadas por la Legislatura.

¿Cómo afectaría a ciudades como Orlando y condados grandes?

El impacto sería especialmente fuerte en áreas urbanas:

  • Ciudad de Orlando: alrededor del 17% de sus ingresos fiscales provienen de propiedades con homestead (unos $72 millones).
  • Condado de Orange (zonas no incorporadas): cerca del 24% de su recaudación, equivalente a $278 millones.

Eliminar esa base obligaría a recortar servicios o buscar nuevos impuestos y tarifas.

¿Alivio real para propietarios… o traslado de la carga?

Expertos legales y económicos advierten que el ahorro para propietarios podría compensarse con otros impuestos, como:

  • Aumentos en el impuesto a las ventas
  • Nuevas tarifas municipales
  • Mayor presión fiscal sobre inquilinos y pequeños negocios

El profesor de derecho Bob Jarvis lo resume así: “Es un juego de manos; si quitas un impuesto, otro tendrá que ocupar su lugar.”

¿Qué sigue ahora?

  • Para llegar a la boleta electoral, cada enmienda necesita 3/5 del voto legislativo.
  • Para aprobarse en 2026, requiere 60% del voto popular.
  • De aprobarse, entrarían en vigor a partir del 1 de julio de 2027.
  • Ciudades y condados ya anticipan demandas judiciales para impugnar los cambios.

La reforma del impuesto a la propiedad en Florida se perfila como una batalla entre alivio fiscal y estabilidad gubernamental. Para los propietarios, podría significar un respiro importante. Para los gobiernos locales, un desafío financiero sin precedentes. Y para los votantes, una decisión compleja que definirá cómo se financian las comunidades en las próximas décadas.

>

Publicaciones Similares